Categoría: Textos literarios


¿Qué es el tiempo cuando estas ausente?
Aún cuento los días en que no estas presente,
pidiendo explicaciones al tiempo,
tratando de entenderte en el fuego.

Tu sigues aquí, ¿es que no te has dado cuenta?
Hoy tus recuerdos me cuentan,
platican historias de ti,
de cuando me hacías sonreír.

¿Porque no me has hablado?

Quizá dijiste tanto,

que no habrá quien me haya amado,

como para quedarse, a mi lado, callado.

Y si el reloj hoy camina al revés,
espero que de ese lado, tu estés,
así como aquí cada noche te recuerdo,
así, vayamos a vivir, ya sin momentos.

Sin momentos que acaben,
sin recuerdos que pasen,
con tu mano al lado,
como tu, siempre soñando…

Una breve recaida

Nota: El presente texto, como el título indica es una breve recaída, de un instante de locura, la mayor locura de todas (hasta ahora) y afortunadamente no, es un texto dedicado a alguien que no lo verá, ¿Entonces como puede dedicarse?, más bien inspirado en alguien que no lo verá, que no vive en esta dimensión, que no vive (aunque a términos biológicos vive) aquí.

Y se que si volvieras,
lo harías en seguida,
entrarías de nuevo,
de lleno a mi vida.

Por eso he cerrado la puerta,
para que ni estas palabras veas,
y en el ocaso de estas ideas,
no estés tú,

Para no romper la comodidad,
de estas palabras,
escritas en vela…

Madera de reloj

Por favor, no pierda el tiempo leyendo lo siguiente, pase directo al texto literario.

El siguiente texto esta como muchos de mis mejores escritos, escrito (valga la redundancia) bajo situaciones difíciles, en un universo que tiene un problema con las palabras escritas, no por su significado, sino por su contexto, dicho de otro modo; son letras que podrían ser malinterpretadas o quizá que podrían causar efectos adversos ante el contexto para el cual fueron escritas.

Amor al viento,
aquí te espero,
espero que seas libre,
que ames el momento.

Déjame decirte,
que dejo de ser yo,
que a cada segundo,
me convierto en vos.

Tengo algo que mostrarte,
que empiezo a enamorarme,
que tu no eres feliz,
tal y como vives ahí.

A diferencia de tu actual vida,
te he contagiado de la mía,
no es nada especial,
solo la delicadeza,
de lo real.

Madera de reloj,
cuéntale las horas,
en que soy yo,
en que soñamos que soy,
cuando ella en secreto,
me dice mi amor.

Sincero

Sin ser ocultista, pretendo presentarme a tu vista,
sin cero dudas, con cero excusas,
sincero como soy, como pretendo ser,
sincero como siempre, me has de conocer.

No se quien eres, ni que hay en tu haber,
perdona que no me interese,
es solo que pocos como Yo, has de conocer,
a quienes no importa de donde viene el viento,
sino que puedo soplarle en su momento.

Si tu mirada rojiza, es de tanto odiar,
podrás odiarme a mi, pero eso no me hará cambiar,
si esas cicatrices son de tanto abrazar,
podrás cambiar mi espalda desnuda,
pero jamás dejaré de caminar.

Al final tendrás que entender que soy extraño,
porque rió mientras hablo y te amo,
que no recuerdo más que lo bello,
que son ingenuo, no por desconocimiento,
sino por mero momento…

Resumiendo

Se que con cierta certeza que nadie te volverá a ver igual,
sin embargo tu no te das cuenta de ello,
es por eso que para ti no existe,
el amor suficiente,
para permitirte
que seas tu,
misma.

Y si al cielo
gritas mi nombre,
he de voltear,
porque nadie en el inmenso universo,
ha gritado antes,
con tanto anhelo…

Si te vieras a ti misma, podrías verme a mi,
veríamos un cielo donde somos estrellas,
y que esas estrellas se reconocen así mismas,
que pueden cantar bajo las peores lluvias,
y aunque no serían eternas,
conocerían la eternidad,
al contar los suspiros y abrazos…

Y si por un momento encontráramos quienes somos,
pudiésemos liberarnos y dejar flotar el deseo,
tal vez habría un silencio entre tu y yo,
seríamos el cuerpo, el silencio y la niebla.
Que difícil podría ser sonreír sin encontrarnos,
y que maravilloso sería sonreír encontrándonos.

PD: Todo es con dedicatoria.

A modo de carta, pero ¿Para quien?

Nunca supe que decir exactamente cuando callabas
Nunca se que decir cuando hablo
Y probablemente ahora solo diga por decir.

Sin embargo no hay nada mas importante que eso ahora, cuando todo es silencio y hasta el viento calla.

Sabíamos quienes no éramos y lo que podríamos ser, sabias que yo te quería y yo me sabia querer junto a ti.

La historia y todo lo que quieras nombrar te hicieron así, jamás quisiste cambiar y eso fue terrible,
Siempre hemos sido producto de la inercia pero no lo éramos tanto como ahora.

Realmente parece que para ti era imposible cambiar, mirarme de frente. Pensar que si existías y observabas no era para solo seguir, sino para proseguir andar un paso mas adelante.

Lo que realmente quiero decir es que calles junto conmigo que nos demos un abrazo corto y después mirandonos a los ojos aceptemos que vemos algo.

Que digas si o no pero permitiendo conocer aquellos que todos temen y una vez también temí.

Permitiendo te saber que si vas a decir si o si dirás no, será porque solo somos dos consciencias atrapadas en un universo que no es mas que una ilusión.

No debería decirlo, pero te quiero aunque no tengas nombre. (NICTLTE)

¿Qué es lo simbólico? No lo se.

¿Quién eres tú, que me haz cambiado a mi?
Suave hoja de mayo, que me transporta a Abril,
increíble toque de viento, mirada de marfil.

Cómo una gota de agua, me estas haciendo soñar,
cual destellante estrella, te he de recordar.
Que cuando sueñen mis sueños,
piense, que conmigo vas a estar.

¿Quien eres en mi presente?, que ya te veo en el ayer,
de 50 días mañana, no se si me podre convencer,
que en un día lejano, puede que no te pueda ver.

Cambiaste mis días en un día,
nació una ilusión en el sol,
eres mucho más que una chica,
un recuerdo que nació.

Hace un par de años, preguntaba a mis mejores amigos: “¿Quién de ustedes reconocería un violín Stradivarius, si lo tuviera enfrente?”. Varios de ellos, dijeron que quizá lo harían, yo no quede convencido, a pesar de ser mis amigos, aunque claro, los respeto mucho.

La situación es que no es un invento mío, que ejemplares de estos instrumentos, que valen más de 1 millón de dolares, en ocasiones fueron vendidos a precios ridículos (menos del 1% de su valor), pasa igual con muchos productos.

Los carros rolls-royce, tienen como emblema el “espíritu del éxtásis”, sin duda, un símbolo que pocos reconocerían si lo vieran en la calle, creo que a muchos les sería más fácil reconocer un Ferrari, que un rolls-royce, por el símbolo, no por lo conocido de ambas marcas.

Entonces, uno de las situaciones que más trabajo me cuesta entender (recomiendo leer mi entrada titulada: “no entiendo”), es cuando sucede que hay personas que tienen en frente un violón de citada marca, y no lo compran ni por un precio ridículo.

Usando esa metáfora, tenemos, las relaciones humanas, los chicos/as buscamos una pareja que sea acorde a nuestro “yo ideal”, no a nuestro “yo-actual”, o dicho de otra forma, a nuestro “yo-consciente”. Eso a veces nos lleva a querer un violín de 5000 usd, cuando nos ofrecen otro de un valor mucho mayor, la falta de consciencia nubla lo que podemos ser, porque no podemos ver quienes somos, dado que vivimos en el “lo que quiero ser”.

Constantemente dejo en este espacio, fragmentos literarios, y continuamente quiero dejar nombres y apellidos de las musas, por las que existe un texto, sin embargo, he llegado a la conclusión: “Todo el mundo, merece mis textos, menos aquellas para las que fueron escritos“. Y tal situación es porque muchas veces no son valorados.

A continuación, un texto que si:

“No se que sucede, que cuando te ven los años, esquivan tu mirada, y es que pasa el tiempo, pero sigo pensando, que la belleza aún esta de ti enamorada”

Apuntes finales: ¿A quien pertenece un texto?, ¿A quien se le dedica si su musa no lo merece?, ¿Tu reconocerías un violín Stradivarius si lo tuvieras en frente?

El siguiente fragmento esta escrito para un sin-número de mujeres, por mencionar algunas: Ilse (la más importante, bueno no), Karla (sin duda y no podía faltar), Fernanda (este nombre debe repetirse 2 veces), Li s/z/edt/etc. , Mariana, Alejandra (esta no debería estar, pero aprovechando), Priscila, y muchas más.

No entiendo, ni entenderé, lo que en el silencio,
nunca mencionaste, siempre dijiste, no saber,
nunca entenderé lo que no dijiste, el no haber,
y hablando en serio:

Nunca entenderé que tu mirada, no haya visto mi querer,
que tus manos, no hayan escuchado mis suspiros,
cuando soltaban miles de palabras,
que fingías comprender.

Como comprender el silencio de tu no-risa,
cuando hablas y no sale tu sonrisa,
cuando el oro brilla,
y tu pobre plata miras.

Cuando tus sentidos no podían darme 6 segundos,
cuando tu cuerpo no podía quedarse 3 tristes versos,
cuando sonaba y resonaba la historia inconclusa de ti.

Se que nunca habrá nadie como yo en tu vida,
y deja de lado las patrañas, sabes que no habrá.
Sabes que en este mundo, todo es banalidad,
que jamás encontrarás a alguien que escriba más por ti.

Nunca encontrarás, alguien que en años no te haya dejado de amar,
no haya permitido olvidar, aún se esfuerce en recordar,
que te escriba versos para contigo estar.

Y al final, cuando este en calma, sobre la llama de tu pasión olvidada,
solo podré decir que nunca entenderé, porque no te permitiste amar.  /  amarme

Y un pedazo agregado:

“y al final, nunca sabrás,
que tu no has podido amar,
porque a ti,
no vale la pena amar”.

El siguiente texto, es como su título, un pecado, quizá no mortal, es lamentable tener que mencionar la palabra pecado, pero no queda más remedio.

En ocasiones hay cosas en las que no hay mayor mal, pero son mal vistas, situaciones como la experimentación con fines médicos, como la clonación, como el que te guste alguien.

Pecado mortal, es solo relacionado con la edad, su nombre, Angélica, supongo, para que sea diminutivo, Angie.

Pecado mortal, debí pensar,
que a tus ojos; estaba prohibido mirar,
pecado mortal, a tu mirar,
jamás poder contemplar.

Pecado mortal, el volverte amar,
el que nunca te haya dejado,
de imaginar.

El que nunca te deje de soñar,
que te persiga día a día el pensamiento,
que no te deje de mirar,
que no te pueda yo olvidar.

Pecado mortal, que nunca sepa donde estas,
que vivas, sin que sepas mi lugar,
pecado mortal, nunca te podré olvidar.

Pecado por el cual, jamás podré decir que soy yo,
el que te sigue, el que te ama.

Pecado mortal, el nunca dejarte de amar.

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